Son tres los jóvenes que están encerrados, y no comparten un vínculo muy importante. Ni antiguo; ni fuerte. Pero se nota que es intenso. Todos los que habitan ese lugar son extraños. Se conocen transitoriamente y de casualidad. "Cuando los locos seamos más, los locos serán ellos." Dice uno. A los otros dos les parece muy cierto. Son dos hombres y una mujer. Simultáneamente, las enfermeras en su oficina charlan y ríen. De nuevo está ubicada en la esquina de la habitación, sus paredes de vidrio. Un puesto de vigilancia perfectamente diseñado. y un sector explícitamente No Fumadores. Ya es el momento previo a dormir. Su permiso es hasta las 23 hs. Después cada uno a su habitación. Se están conociendo. Distrayendo. Les dan muchas ganas de fumar y diseñan un plan. Con un vigía, una silla, y una lámpara de dicroica. Así cómo lo diseñaron, lo concluyeron. El más alto de los hombres, en esa silla, mantiene el cigarrillo apoyado en la luz. Prende. Se acercan a la ventana enrejada y expulsan el humo hacia afuera. Hacia el viento. Hacia la realidad. Ese cigarrillo que comparten los une. Lo disfrutan como a ninguno.
RG
No, afuera llovia, fuerte. No podiamos fumar. Unos pocos lo hacian, afuera, debajo del toldo replegado. Se avenia el inviero y eramos tres los que tomabamos mate como si fuera licor. Alguno asumia que si se bebian muchos de ellos comenzarian a hacer efecto. Nos atragantabamos a mate cocido entonces. Como si no tuviesemos otro remedio para llegar, esbozar, acariciar, mirar, el estado Nirvana que la mayoria anhelabamos sin saber lo que era.
ResponderEliminarLos tres, inyectados de mateina no paraban de moverse, hablar...comienza a gestarse una idea...un plan...de pronto todos estamos en accion. Mandamos al cuida para que no nos vean las enfermeras, que dicho sea depaso me olvide del nombre. Primero Dean tambaleo un poco a mesa, para saber si soportaria el peso. Luego un pie, y luego el otro. Inestable pero parado. La caida no seria mortal, a no ser que haya traicion. Pero ella, Beatriz, por lo volatil peligraba. Pero habia un aurea que nos en volvia. Un aura de amor. Donde todo lo hacia delicado.
Por lo que Dean tomo el cigarrillo de un paquete de Marlboro 10, delicadamente, mientras la mesa temblaba. Mientras el cigarrillo se calentaba ellos cruzaban complices miradas ,sonrisas y voces en secreto. Dean se arrodillo con el cigarrillo prendido y le dio una calada. Luego Beatriz le pidio entre risas que bajara por el peligro. Dean bajo y miraron la ciudad por una pequeña ventana enrejada. Los chorros de humo salian como trenes sin destino que viajaron desde nuestra boca. Crei escuchar Sonaba 2 en la ciudad, de Fito Paez. Dean miro serio y ella tambien, pero rio, entonces se le acerquo, y ella retrocedio. se encontraron frente a frente. La tenia contra la mesa. Le tomo suavemente la nuca, acariciando sus pelos y nos acercamos ya hipnotizados, frente a frente, con su boca apenas abierta y el vaho a te que expuslaba su boca que no decia nada, solo sonreia y miraba abajo. Se tocaron las manos, luego el ombligo.Tomo la cabeza de Beatriz con sus dedos y le acaricio el pelo. Tomo de su cintura y la alzo. No hizo falta palabras., solo esos balbuceos de sis y de nons y escucho el si en secreto. Rieron. Se acercaron las bocas, los ojos se miraron. Un poco mas y ya no estaban abiertos, el sentimiento no los permite. Apuntó intuitivamente a su labio superior. Se besaron. Al alejarse Dean la miraba feliz. Beatriz levanto la cabeza y sonrio. Pero se queria ir. No queria que los atrapen. Dean puedo robarlo el segundo beso y tuvieron que irse.
Ahi tengo mi version. Me parece que a Dean le gustaba mucho Beatriz, pero Beatriz se las tomo y chim pum el cuento termino.
Espero que te haya gustado
Y yo dónde te leo?
EliminarMe re gustó
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